Los caminos de Dios llevaron a El Citizen Almeida a obtener copia del original con control de cambios de la Carta al Director que la parlamentaria Lili Pérez (RN) publica en el Mercurio del día 7 de Agosto llamando a reponer la pena de muerte en Chile. (http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2009/08/07/pena-de-muerte-i.asp). El Citizen, protegiendo a
sus fuentes periodísticas, se limita a informar a UD. que este inédito documento proviene de un corrector de estilo del comando del candidato presidencial Sebastián Piñera.“Señor Director:
[...].
En el año 2001, los chilenos [
bien criados] fuimos testigos de la firma [
por parte del come guaguas de Lagos] del decreto que derogó la pena de muerte, tras 126 años de presencia de la pena capital en nuestra legislación [
en especial durante el memorable período de receso legislativo entre la caída del comunismo chileno-cubano y el término del glorioso gobierno del Presidente Pinochet].

Quiero ser categórica, pues yo voté [
iluminada por la trinidad] en contra de su término y desde un principio fui [
devota y] clara en precisar que para los delitos como violación con homicidio [
en contra de un hijo de Dios, maltrato animal y distribución de anticonceptivos] era importante que se hubiese mantenido este [
sacrosanto romano] castigo, ya que existe un importante porcentaje de reincidencia de los sujetos [
marxistas] que cometen ese tipo de delitos y donde no podemos hablar de mentes [
católicas] sanas.
Antes de ser parlamentaria, soy mujer y madre[
, no como las parlamentarias izquierdosas que le dan condondes a sus hijos y pastillas del día después a sus hijas]. Me coloco en el lugar de todas aquellas mujeres que han sufrido el abuso de sus hijos [
no militantes o simpatizantes de grupos extremistas] y, peor aún, han visto perder la vida de ellos en manos de [
ateos] desquiciados y, realmente, da mucha impotencia; ese dolor es tan inmenso y genera una especie de efecto dominó, pues se ve afectado el núcleo familiar [
del que carecían los miristas, comunachos y mapulentos], el entorno más cercano y la sociedad entera [bien nacida], pues la crueldad es tan grande que provoca conmoción nacional [
de la de veras, no como la fábula de los detenidos desaparecidos que sólo sirve para sacarle plata al fisco].
Creo que es hora de echar una mirada [
beatífica] a la ley que derogó la pena de muerte y proponer derechamente [
y como buenos derechistas] la modificación a la norma, para hacer que la pena capital actúe en casos tan terribles como el ocurrido con la pequeña Francisca, quien tenía toda una vida por delante [
a diferencia de los upelientos que igual hubiesen muerto pronto porque se mataban como ratas]. Acá, claramente, existe un fracaso de la ley y de los planes de rehabilitación, que no han resultado [
lo suficientemente evangelizadores] así como en los casos del Sename, donde hay que hacer un trabajo desde la raíz[
, la fe y la parroquia].
Recordemos que las principales potencias mundiales, como Estados Unidos[
, China y Corea del Norte], aún contemplan la pena de muerte en su legislación, varios de ellos en casos excepcionales [
como el desacato a la autoridad o la traición a la patria]. A mi modo [
creyente y piadoso, valga la redundancia,] de ver las cosas, [
Piñera y] Chile perfectamente podría[
n] iniciar la apertura de la norma y hacer una salvedad[
, o dos, o diez]. Creo que es hora de que el [
programa de] Estado [
del candidato aliancista] se ponga [
los pantalones y esté] realmente en el lugar de quienes [
apolíticamente] han tenido una pérdida de esta naturaleza.
Lily Pérez San Martín”