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lunes, 16 de noviembre de 2009

Neopiratas: la pata por la cara

Resulta increíble la simpleza con que nos explican el mundo los medios de comunicación y, peor aún, que la evidente necesidad que tenemos de sentirnos en el lado de los buenos nos permita tragarnos toda clase de informaciones.

La explicación que inunda los medios de comunicación en España respecto de los piratas somalíes que desde hace una semana tienen secuestrado un pesquero español, es viva prueba del modo que se cocina cualquier explicación del lado oscuro del mundo.

El fenómeno de la piratería somalí no es nada nuevo. Hace más de una década que está haciendo sus prácticas profesionales, efectuando apariciones esporádicas, entre otras, para capturar pesqueros franceses, alemanes, chinos, norteamericanos, y pedir suculentas sumas por dejarlos en libertad.

Los medios de comunicación en la península, y me imagino que en gran parte de Europa y el mundo, explican el conflicto como fruto del caos gubernamental, en el que grupos paramilitares hacen de las suyas con escaso o nulo control de las famélicas autoridades somalíes. Toda explicación oficial se puede resumir en la ecuación: pobreza + hambre + desgobierno = piratas somalíes.

Y es indesmentible. Tan indesmentible que es una obviedad del porte de un pesquero. Ahora, cabe agregar algo importantísimo: Somalía tiene soberanía sobre un espacio considerado de riqueza biomarítima mundial. No hay congelado en el supermercado en cuyo paquete no lea que proviene de esas latitudes. Europa pesca en África y China también lo hace y Estados Unidos y Corea y Rusia y un largo etcétera.

Ante la obviedad que supone el caos político en África podemos suponer también, sobre todo quienes no creemos en la bondad espontánea del ser humano, que todas estas potencias han pescado y faenado en aguas somalíes con o sin permiso, con y sin control, respetando y no respetando las normas de pesca. Pues, según el analista keniata, Bashir Waldo, estas suposiciones de por sí pesimistas, se quedan cortas. (Entrevista a Bashir Waldo: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=84216 ; artículo sobre el tema en Proyect censored : http://www.projectcensored.org/top-stories/articles/tema-n-03-los-piratas-somalies-son-pescadores-en-lucha-contra-el-saqueo-occ/ )

Waldo señala que no sólo han devastado los bancos de peces y por tanto han dejado y siguen dejando sin alimento ni trabajo a los propios somalíes, sino que también barcos provenientes de los países “desarrollados” vierten basuras tóxicas e incluso nucleares en sus aguas. Desde 1991 las comunidades pesqueras somalíes vienen denunciando en la ONU y en la UE estas prácticas criminales, sin obtener ninguna clase de respuesta. Los piratas modernos, por así decirlo, han cambiado la pata por la cara de palo. (Artículo de la Fundación Justicia Medioambiental: http://www.ejfoundation.org/page163.html )

Según Waldo los verdaderos piratas son quienes pescan ilegalmente y por la fuerza, haciendo caso omiso de la autoridad somalí e incluso enfrentándose a ella y a la comunidades costeras “echando agua hirviendo sobre ellos e incluso disparándoles o arrollando sus canoas o barcas de pesca. Estos son problemas que han estado ocurriendo durante mucho tiempo hasta que la comunidad local se ha organizado e incluso ha autorizado la creación de la Guardia Costera Voluntaria Nacional, y que otros (los medios de comunicación) llaman hoy "piratas"”.

Que los pesqueros secuestrados son legales o ilegales poco importa: probablemente para un pescador somalí un barco no se distingue de otro si ambos están vaciando la despensa de mi casa. Según Waldo la gente en Somalía está dividida entre quienes están furiosos y quienes quieren justicia sin lastimar inocentes. Pero la pasividad y el doble estándar a la hora de perseguir a los piratas internacionales está generando más caos y confusión.

Lejos quedan los tiempos del pirata Cristóbal Colón y aquellos en los que los británicos dictaban cátedra sobre el tema, pero la piratería parece que sigue siendo una actividad institucionalizada, soslayada por los organismos políticos internacionales.









Por CC

viernes, 23 de octubre de 2009

¡Que no panda el cúnico!

Según las previsiones científicas en relación al cambio climático, Chile desaparecerá bajo el agua producto del derretimiento de los casquetes polares a mediados de 2111, un poco antes del dieciocho de septiembre. Tome o no tome medidas el gobierno, cambie o no cambie la disposición destructiva del chileno respecto del medio ambiente, el mar subirá lentamente hasta convertir los faldeos cordilleranos en acantilados formando calas y playas vírgenes. Tendrá más influencia sobre este destino la cooperativa administradora del polígono industrial Xian Tsu de Pyonyiang en la China que cualquier sobreesfuerzo nativo.

Efectivamente, los servicios de inteligencia nacionales llevan décadas recolectando estudios que prevean la situación que se avecina y así tomar las medidas pertinentes. Rober Leuchter Tribulao, miembro del servicio de inteligencia, explica que una de las conclusiones a las que han llegado es que el “pueblo chileno” es por naturaleza acuático y que por lo tanto la inmersión de tres cuartas partes del territorio nacional en realidad será un retorno a los orígenes. “El carácter introspectivo del ciudadano medio proviene de su pasado sumergido”, dice el funcionario y agrega que el Ejército tiene estudios que certifican que “el que aguanta más rato es más y mejor chileno, de hecho, en la década del setenta se vieron casos de conversión del sistema respiratorio a branquias al cabo de tres días con la cabeza metida en un balde con agua”.

Los agentes secretos infiltrados en las principales potencias científicas del orbe han acumulado hasta ahora la suficiente información como para empezar a transferir a cooperativas cívico-militares la propiedad de vastos terrenos de precordillera con el objeto de extraer el fértil limo de las nuevas costas e incluso ya fue licitada, a favor de la empresa británica New human oceans, la futura construcción de miradores submarinos que podrán explotarse turísticamente mediante excursiones a las principales ciudades chilenas sumergidas como Santiago, Talca, Valparaíso y Viña del Mar, que pasaría oficialmente a llamarse Viña, a secas.

Por su parte, el gobierno anunció que está estudiando, en conjunto con diversas ONG, poner en marcha un plan de emergencia dirigido a la población que comprende la oferta de los cursos de formación técnica Historia anfibia del pueblo chileno, Peluquería subacuática y Apnea avanzada, en las regiones con mayor cesantía. Asímismo los municipios de la zona oriente anuncian el levantamiento de grandes muros de contención en la precordillera, poco antes de los barrios altos, para facilitar la evolución natural de la raza chilena y permitir la asimilación del acuario como forma de vida.









Por CC

miércoles, 14 de octubre de 2009

Qué dolor de España

La frase escrita a principios del XIX por el articulista Mariano José de Larra es un comodín histórico. Hoy España es un dolor para los españoles que ante la impotencia de la crisis tienen que buscar culpables. Eso sí, siempre a la cola del ranking del desarrollo europeo, España es tal vez el miembro más entusiasta de la Unión. Se ofrece para todo, acata los acuerdos aunque otros no lo hagan, somete su realidad social al ajuste económico que sea necesario, se amurra cuando no es invitado a las reuniones importantes, se hincha hablando de Afganistán donde esta semana ha perdido al soldado número ochenta y ocho.

Pero donde más le complica nivelar el rasero con los países desarrollados es en el tema de la inmigración. Y es que pese a los intentos, le cuesta mucho negar la aportación fundamental que la inmigración significó durante los pasados años de crecimiento y bonanza. Por eso, así pa callao, se va cambiado la legislación para endurecer las condiciones de quienes llegan de forma ilegal a la península y clausurar los reclamos europeos de ser la puerta de entrada de la inmigración al continente.

La verdad sea dicha, los agricultores e industriales se frotan las manos cada vez que sale en las noticias la llegada de una nueva patera a las costas españolas. La miseria que cobran los ilegales no les alcanza para regularizar su condición y mucho menos para tener una vida “normal”. Construyen campamentos a las afueras de los pueblos, cerca de las plantaciones donde ejercen de temporeros, volviéndose su situación más desesperada pero su trabajo más barato. Aunque las estadísticas no lo apunten, me da la impresión de que hay más cesantes españoles (cobrando el seguro de desempleo) que inmigrantes ilegales sin trabajo (y sin seguro).

Para ellos, los que sirvieron alguna vez y ahora parece que estorban y rebajan los sueldos, se está cocinando una nueva ley de Extranjería, la cuarta en ocho años. Esta reforma tiene como paradoja que asociaciones de inmigrantes y el partido de derecha, el Partido Popular, están en contra. Pero no es un milagro. Las asociaciones acusan el recorte de los derechos fundamentales; el PP, que la nueva legislación es un “coladero de inmigración ilegal”. ¿A quién creerle?

Lo cierto es que todos los periódicos, unos menos vistosamente que otros, señalan entre las novedades que ofrece la nueva ley, que todos aquellos que no tengan papeles no tendrán derecho a empadronarse ni a recibir asistencia sanitaria y que la reagrupación familiar se permitirá para casos en que el reagrupante tenga residencia de larga duración y sólo para traer a un familiar mayor de sesenta y cinco años. Esto entre otras medidas.

Hasta ahora, todo ser humano que viviera dentro del territorio español recibía atención médica de urgencia y podía empadronarse, lo que implica formar parte de las estadísticas y los planes de ayuda de los ayuntamientos. La idea es que ya no. Lo mismo con el tema de la reagrupación: gran parte del crecimiento demográfico de España se debe a los inmigrantes, de lo contrario la curva o se estanca o incluso decrece. Las asociaciones de inmigrantes estiman que esta nueva ley lesiona gravemente los derechos y libertades de la población extranjera y perjudica los valores de convivencia.

Podría decirse, a vuelo de pájaro, que impedir que los inmigrantes sin papeles aparezcan en algún registro es convertirlos en fantasmas, más transparentes de lo que ya son. Además negar su derecho al más mínimo bienestar es contraproducente con el de los propios habitantes españoles. Implica generar las condiciones para la aparición de guetos, cordones de población marginal, violencia.

En España recuerdan lo que ocurrió en París hace unos años en las masivas protestas por las condiciones de marginación en que malviven los inmigrantes argelinos, marroquíes, nigerianos, entre otros, en los guetos franceses. Pero aún no lo tienen claro. El populismo, las malas gestiones económicas y la misma desigualdad peninsular entre norte y sur, hace de los inmigrantes el placebo de la crisis.












Por CC, desde Sevilla

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Tontos o víctimas

¡¡¿¿Por qué, por qué, por qué??!!

Siempre que hay elecciones llega un punto en el que pensamos que la gente es tonta. Luego nos arrepentimos y preferimos concluir, compasión y humildad forzada por medio, que la gente no es tonta pero que ha sido engañada. Que la publicidad, que la concentración de los medios de comunicación, que la educación…

¿Es que acaso no se nota quién es quién en la política nacional pese a los intentos de la prensa por emborrachar la perdiz? ¿De verdad tiene más apoyo Piñera que Arrate porque “el pueblo” lo ve más capaz de administrar el Estado? ¿O porque el patrón todavía manda más que las pruebas que lo incriminan?

Para los “progres” las respuestas “democráticas” a estas preguntas, llámese votaciones y encuestas, nos resultan incomprensibles sin las teorías conspirativas o las mediciones de C.I. Las categorías de buenos y malos ya no están de moda. Es un lugar común. O por lo menos, aún más común que los lugares de tonto y víctima. Grosso modo, aquellas llevan casi toda la historia de la humanidad dando vueltas, mientras que éstos, como tal, sólo desde la Ilustración.

No cabe, por supuesto, que el pueblo piense que se está mejor siendo gobernado por la derecha. No cabe porque la derecha significa para los “progres” vivir encadenado a las deudas, a un trabajo precario, a una cultura famélica, represiva, y a una ciudad gris y fragmentada. ¿Y quién siendo pobre quiere vivir así? Sólo un tonto o alguien engañado (ignorante).

O tontos o víctimas. Claro que hay matices. Entre medio hay tontos buenos (mitad hueón y mitad mártir), hay víctimas afectadas sicológicamente y por lo tanto, intelectualmente incapaces (pobres hueones), también está la víctima de su propia tontera (el ahueonao) y un etcétera aún por imaginar que compone la amplia y a la vez reducida gama de electores del país.

Pero, eso sí, los progres siempre tenemos una explicación, porque el absurdo de nuestra condición humana, su inexplicabilidad no es algo inteligible. Necesitamos razones y esas razones nos permiten avanzar, o creer que lo hacemos, aún a costa de todo lo que queda en las sombras.

Los poetas entran ahí donde se acaba el camino. No para decirnos que somos unos gorilas (de eso ya nos encargamos los periodistas), sino para recordarnos que el absurdo es parte de nuestra condición. No para que nos calmemos sino para “quién sabe qué”.

Haciendo una variación un tanto grosera de unos versos de Huidobro, que ya antes parodió Parra, podemos admirar la idea de democracia que inculcan los medios de comunicación a sus atontadas víctimas:

Los cuatro candidatos a la presidencia de Chile
Son tres
Frei y Piñera


lunes, 25 de mayo de 2009

Facho, amigo mío








Facho, amigo mío

Siempre he tenido debilidad por los fascistas. Al principio me chocan, digamos, los repudio, pero pronto me compadezco. Los veo solos, percibo su tristeza. No soy la madre Teresa de Calcuta, ni he pretendido serlo cuando he estrechado la mano de algún facho, aunque alguna vez tuve la secreta esperanza de que sería capaz de cambiar a uno y restárselo al mundo. Ahora simplemente dejo que las cirscunstancias me lleven y acabo siendo más amigo de lo que quisiera.

En general esas amistades repiten los patrones de conducta: entre chiste y chiste, notamos que conectamos bastante bien y que ya podemos ponernos motes: el mafia, el rojo, el Benito, el Mao. La abundante risa nos evade del enfrentamiento dialéctico y disfrutamos de nuestra compañía sin condiciones ni cuestionamientos. Me sonrojo si saca a relucir su certificado cuando, estando en un grupo de amigos variopintos, pone el grito en el cielo a favor de la pena de muerte o sale en defensa de Franco (“que no se me lo compare con Pinochet, por favor”, diría alguno de los que conozco) y procuro hacerlo callar recordándole que no se ha tomado la pastilla.

Cuando nos enzarsamos en discusiones como pasillos que conducen al enfado, cuando estas discusiones son trabadas por un dato que alguno de los dos no cree cierto, que impide avanzar en el debate y que lo ramifica hasta llegar a las sensibilidades personales, a las trancas infantiles, a los traumas familiares, entonces nos insultamos y nos mandamos al carajo. Mañana, que ya es otro día, hablamos de mujeres, de los diferentes tipos de cerveza y volvemos a caminar sobre el agua.

Hijos de micreros, neonazis, jóvenes falangistas, niñatos hijos de empresarios sin escrúpulos, todos son potenciales amigos míos, aunque con ellos forme una amistad que acabe desvaneciéndose en el tiempo. Alguna vez he pensado que esa evanescencia es producto de la ligereza obligada de ese tipo de afectos, pero pronto caigo en la cuenta de que con mis amigos progres, por llamarlos de algún modo, con los que compartimos una ética, con los que hablar es reafirmar el discurso, salvo casos especiales, tampoco conservo un apego duradero.

La relación de amistad con un “cabeza rapada” no puede ser simple, sino compleja por fuerza. Donde él dice “a ésta perra la partiría” tú debes leer “qué mujer más hermosa, la haría mía”. Donde tú dices “la música africana es la madre de todas las músicas”, él debe leer “las africanas también me la ponen dura”. Se trata ni más ni menos que de un sistema de comunicaciones complejísimo, que exije una lectura fina y códigos muy particulares, donde el silencio también juega un papel importante.

Sé que algunos pensarán que exijo poco de las amistades. O que ésta columna es una exaltación de mi bondad. O tal vez que en mí se esconde un facho que empatiza con los fachos desamparados. O bien que debiera mostrar más pudor al contar estas debilidades en un blog. O que simplemente esto no es noticia. Y la verdad es que tienen toda la razón.

lunes, 11 de mayo de 2009

Consejos espirituales: Flores poseído por Allende








Aprovechando el pase al área cedido por Hilgo Larton en este mismo blog, quisiera adentrarme en el castigado suburbio intelectual de lo esotérico aplicado al triste caso del Senador Flores, pues antes que cronistas o columnistas, somos seres humanos y no podemos negarle una mano a quien lo necesita. Es de Dios.

1.-
Lo más importante para escuchar bien a los espíritus es estar conectado con la propia espiritualidad. De no ser así, si este requisito no se cumple, aunque se disponga de una Ouija último modelo, no es posible la comunicación con el más allá. Incluso puede conducir a engaño, digamos, puede distorsionarse el mensaje del espíritu y dejar al medium confundido, nervioso.

Un caso flagrante de desconexión espiritual: el senador Fernando Flores del PPD. La falta de tino, el muñequeo, la matonería, son síntomas claros de un desorden espiritual crítico, puede que crónico, que le afectaría seriamente a la hora de poner en marcha esa Ouija que parece tener en casa o en la sede central del Partido.

Lo que pudimos observar y escuchar en esa entrevista que concedió a la CNN Chile, la forma en que acabó y la triste humillación a la que se sometió el político motu propio, son también los efectos más frecuentes de quien deja de asistir a sus sesiones de yoga, degenerándose la musculatura meditativa, abriéndose las puertas a la violencia y al desvarío.

Chile (o Chilistán para los cínicos) es intrínsecamente una nación mística. Partamos por lo básico, por favor.

Los lectores recordarán bien que algunos personeros de la derecha chilena, cuya conexión espiritual consigo mismos es óptima, reconocieron contar con un canal de comunicación directa con Jaime Guzmán, mártir.

2.-
El caso del señor Flores es particularmente grave, pues el dibujo de sus movimientos espirituales en la historia de la política chilena es, por decirlo de algún modo, pendular. Y el péndulo, como ya sabrán los místicos redactores que comparten éste místico espacio, es el símbolo de la muerte. Pero ¡ojo! Flores aún tiene una chance. Porque todo símbolo es equívoco. Así como el péndulo va y viene, la muerte, la podredumbre es también renovación, morir es volver a nacer.

Pero veamos qué dijo el susodicho justo antes de reaccionar como un poseso durante la entrevista para la CNN:

“Yo me sigo sintiendo allendista y a Allende no le gusta la gente que pasa factura falsa, no le gusta la gente que miente o la gente que hace negociados. No le gustaba la gente que hiciera tanta cosa que hoy día a mí me molesta…”.

Senador Flores: confundir las propias veleidades con la doctrina moral del profeta al que se recurre no es sano para un exégeta. Corre usted el riesgo de ser poseído por un doble, por un espejismo que no es más que su propia aura maligna volcada en ese otro yo. Corre el riesgo de parecer un farsante, no digamos un mentiroso, porque seguramente no se dará usted cuenta de que está poseso. Pero vergüenza: ésa es la palabra, el código que abre la confianza.

3.-
Ánimo, senador, y que no se diga que la política chilena de hoy no tiene mística o que los políticos chilenos no prestan atención al espíritu nacional, a sus secretas voces de ultratumba.

martes, 28 de abril de 2009

El día en que me la medí con Frei

Por CC (conocer al corresponsal)

Podría decirse que existe la certeza de que a Frei Montalva lo asesinó Pinochet. Todo calza aunque no haya informes ni autopsias que lo demuestren. El gran misterio ahora está en el rostro del hijo, en su extraña actitud desabrida tras la que guarda una sublime ambición de poder.

Seguramente ya antes lo han apodado el Hamlet chileno, no sé si por el simple hecho de ser hijo de un mandatario asesinado o porque estaríamos ante un astuto político que se hace el soso: táctica similar (Hamlet se hacía el loco) a la ideada por el príncipe danés para engañar a la corte y al rey, su tío, y así averiguar lo que realmente ocurrió con su padre.

La única imagen “humana” que tengo de Frei Ruiz Tagle viene del día en que coincidimos meando en los baños del Estadio Nacional. En 1990 el susodicho era senador y yo un adolescente metalero que había acompañado a su madre a ver a Serrat después de diecisiete años de dictadura. Coincidimos en el largo urinario del baño de la zona Andes. Yo sabía en ese entonces que Frei era un político conocido. Lo habría visto en la tele, lo reconocí por la nariz y la cara de nada. Pero no me interesaba en lo más mínimo. Seguramente lo escruté con disimulo, como hacemos en los urinarios para comparar tamaños, sin llevarme ninguna sorpresa, salvo que al verme se quedó mirándome fijo, como haciéndose el choro. Mantuve la mirada hasta que me di cuenta que ya no me quedaba nada por mear, sacudí y me fui. Miré hacia atrás y el seguía meando (nótese que cuando llegué ya lo estaba) y mirando al techo. Mi orgullo de adolescente me susurró que le diera un empujoncito para que se salpicara entero. Cosa que no hice, claro está.

Ahora me asaltan preguntas que tampoco le habría hecho en ese momento, pero que tal vez sí habrían motivado una medición de verga más detenida.

Me inquieta su impasividad pública, no sé cómo actuará en privado, ante el asesinato de su padre. Tantos años sin pedir explicaciones, sin salirse de madre, manteniendo la compostura y un silencio aterrador. O lo hace todo por salvaguardar la seguridad del Estado (por la patria); o lo hace todo por salvaguardar su carrera política (por su culo).

Puede ser una mezcla de ambas.

¿Qué le dirá en sueños su padre? ¿Soñará? ¿Se hará el desabrido o esa cara que usa hábilmente para aburrir a diestra y siniestra es un accidente? ¿Guardará en el fondo de sus sentimientos el deseo de venganza, ya no sólo contra los verdaderos culpables, sino contra el país entero? ¿Considerará a su padre como un fracasado, por haber sido asesinado por los mismos a quienes apoyó y por los que brindó?

Como dijo alguna vez el gran Marcel Schwob, “en la materia sentimental, en lo mínimo, en la imaginería, se destila la verdadera historia”.

viernes, 17 de abril de 2009

Pare de sufrir







Por CC (conocer)

Llevamos décadas preocupados por no olvidar. Víctimas y victimarios de la gran paliza nacional que significó la dictadura militar, se han preocupado por revelar u ocultar las miserias, los crímenes y los saqueos ocurridos desde el ’73. Pero sumergidos en esa noble empresa relegamos un debate fundamental.

Si votamos por Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet, ¿no ha sido para que no venga la derecha ha detener el calmo avance de la justicia en DDHH? Porque otra cosa no hay para que la derecha desarme. Vale: Codelco. Pero casi nada más. Los derechos de los trabajadores siguen siendo un patético paripé, unas figuras circenses capaces de una flexibilidad inhumana.

Votamos con miedo a que venga el oponente a revelar o a tapar la historia, y no estamos exigiendo de verdad lo que urge desde mucho antes del golpe de Estado de la derecha.
Es ahora, cuando la autoestima está alta, cuando desde el exterior se ve a Chile como un hijo pródigo del neoliberalismo, que debiera ponerse en el tapete la posibilidad de instaurar un sistema de salud y una educación, no gratuitos, pagados con impuestos, pero públicos y eficientes. Ya que hicimos la tarea, debemos exigir el recreo y la colación.

Una educación que reste tareas a un departamento de promoción de la cultura, generando “citizens” estimulados y curiosos. Un sistema de salud público que devuelva el sueño y la salud mental al angustiado chileno pobre y de clase media que se enferma de tanto temer enfermarse. Olvido.

Además de la “módica suma” que deberían pagar las mineras privadas que llenan sus arcas extrayendo material como si estuvieran en el patio de su casa: ¡las pesqueras! ¿Alguien sigue cuestionando a la Concertación por sus vínculos (Zaldívares) con las grandes firmas que dejan sin pescado fresco a ciudades enteras como Valparaíso durante semanas? Olvido.

¡Ya basta de los hijos de los hijos de los padres de la patria! Ni Ominamis, ni Tohás, ni apellidos con guiones. ¿Cuánto falta para que aparezca un nieto de O’Higgins reclamando una secretaría de Estado? ¿Y los Carrera y los Montt y los Pinto? Son muchos y salen muy caros. ¡Vetados todos esos apellidos para las becas Presidente de la República! Así de simple. Si quieren vacaciones que pidan un préstamo o que se gasten lo que ganan en sus excelentes puestos desde el día siguiente que dejaron la universidad.

No sabemos el buen vivir del que nos están privando cada vez que se agachan a recoger el jabón de los ingleses, los norteamericanos, los españoles, los japoneses, etc, en general el de otros piratas mejor armados.

Y ya me tengo que tomar un sal de frutas que me está viniendo. Paro de sufrir y voto nulo con alevosía. Ah, no, verdad que no puedo votar en el extranjero. ¡Me cachis!

Corresponsales: CC



Soy investigador de la Alianza Nacional contra la Acidez Estomacal, nacida en los EEUU y hoy extendida por el orbe a través de corresponsalías. Vivo en Sevilla desde donde cumplo con mi cometido: rastreo un alcalino natural que calme el exceso de ácido clorhídrico sin afectar la memoria, ni, en consecuencia, conducir a la estupidez crónica. Por ahora no he obtenido resultados publicables, aunque sí he comprobado que ingiriendo unas cuantas hormigas justo antes de caer desvanecido por el abuso del alcohol, se evitan las pesadillas y los hematomas.


Mi corresponsalía para este notable blog puede ser de gran ayuda para neutralizar comentarios corrosivos que, por cierto, está científicamente comprobado, acortan la esperanza de vida.

Combino con esta importante labor la no menos decisiva de Pastelero, siempre ad honorem. ¡Viva el voluntariado y la madre que lo parió!
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